La censura franquista en los carteles de cine

La industria del cine estadounidense se convirtió en dominadora del panorama cinematográfico mundial durante el primer tercio del siglo XX. No encontró rival: Europa era débil en esos campos y las películas de Hollywood, altamente exportables, configurarían tempranamente una visión y una manera de concebir el cine. Se trata de toda una colonización cultural.

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El cartel de la película La Dama de Trinidad (1952) antes y después de pasar el filtro censor. Quo.

El cine es cultura pero también es ideología y propaganda y desde la España franquista se desarrolló una fuerte estructura censora que llegaba incluso a la prohibición de la exhibición de ciertas películas o a la eliminación de partes de las mismas: los informes de censura alegan, entre otros motivos, el tratamiento de temas religiosos y militares “con desenfado inadmisible”, la existencia de “frases sobre la democracia” o la aparición en segundo plano de “unas señoras gordísimas casi sin ropa” en las películas prohibidas.

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Janet Leigh en un fotograma de la escena de Psicosis (1960) que fue censurada por el franquismo. EAM cinema magazine.

Entre las escenas cortadas, destaca la escena del apuñalamiento en Psicosis (1960) que fue censurada por la aparición de la “morbosa” figura desnuda de Janet Leigh; o la eliminación de las referencias republicanas en Casablanca (1942). Ni siquiera los clásicos se libraron de los vetos: Con faldas y a lo loco (1959) se prohibió por tratar la homosexualidad – concretamente, el expediente de censura dicta “prohibida, aunque solo sea por subsistir la veda de los maricones”; y Drácula (1958) fue considerada un “peligro para los psicológicamente débiles” y, en definitiva, “una historia para deficientes mentales”.
Se controlaban los diálogos y se prohibía la emisión de cualquier película en “otro idioma que no sea el español”. Así, todos los filmes tenían que pasar el filtro del doblaje. Un doblaje que debía hacerse en territorio nacional y por personal español.

No obstante, la censura no se limitaba al contenido de los filmes sino que traspasaba los límites de la ficción. El franquismo llegó a ordenar la modificación de carteles para eliminar los nombres de actores norteamericanos que se habían posicionado abiertamente a favor de la República durante la Guerra Civil española. Fue el caso de Joan Crawford, Franchot Tone y Robert Montgomery, cuyos nombres fueron sustituidos en el cartel de la película No Más Mujeres (1935) por “las tres estrellas”.

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Cartel de la película No más mujeres (1935) en su versión estadounidense (izq.) y en su versión española (der.) donde los nombres de los actores fueron sustituidos por “la película de las tres estrellas”. CltraClctva.

La modificación de carteles cinematográficos era una actividad censora llevada a cabo con regularidad. La censura en los carteles buscaba eliminar cualquier referencia a ideas políticas, religión o sexo. En definitiva, ideas que pudieran “alterar la moral” del régimen.

Así, se subían los escotes, se bajaban las faldas y los biquinis se convertían, como por arte de magia, en bañadores. El libro de Bienvenido Llopis, La censura franquista en el cartel de cine, recoge los cambios sufridos por las imágenes promocionales de las películas durante casi 30 años y explica cómo la censura se realizaba a través del trabajo artesanal del retoque fotográfico, en la mayoría de casos, añadiendo tejido.

Destaca, por ejemplo, el caso de La pradera sangrienta, en el que la protagonista sale del agua de un lago con camisa, chaleco y pantalón vaquero.

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El cartel de la película La pradera sangrienta antes y después de pasar el filtro censor. RTVE.

Sin embargo, como la censura franquista en general, la modificación de los carteles de cine fue bastante deficiente, según afirmaba el propio Bienvenido Llopis en una entrevista en Radio Nacional de España en 2014; algunos escotes eran censurados y otros no, todo dependía del criterio arbitrario de los censores designados por el régimen franquista.

Aún hoy en día, en países con sistemas socio-políticos democráticos, se sigue llevando a cabo la modificación o prohibición de carteles de cine, en la mayoría de los casos, aludiendo a motivos de contenido sexual, como ya sucediera en la dictadura franquista. En Estados Unidos, por ejemplo, se modificó el cartel de la película Sin City 2: A Dame To Kill For (2014) por la transparencia del camisón que permite ver la silueta del pecho de la actriz Eva Green.

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Cartel censurado (izq.) y admitido (der.) en Estados Unidos de la película Sin City: A Dame To Kill For (2014). Cinergetica.com.

 Fuentes:

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